Por ejemplo, cierta federación de baloncesto
-cuyo territorio no diré porque me da vergüenza ajena lo que a continuación expondré- me ofreció una
interesante oferta para divulgar en su página web entrevistas a jugadoras que
ya realizo para www.zonadostres.com, para potenciar el área de deporte
femenino. No quiero parecer desagradecida, pero obviamente como cualquier otra
persona tengo necesidades que satisfacer y familia. Así que se me ocurrió
preguntar sobre cuánto cobraría. La respuesta es la misma de siempre: "no,
pero más adelante podríamos considerar otras fórmulas". O su verdadero
significado, "gratis, date con un canto en el pecho y cuando te exprima te
digo que no hace falta que sigas".
Pero es que para eso prefiero invertir
mi tiempo en cosas más importantes, o en cualquier otro trabajo que no sea de
mi disciplina y el que, al menos, me paguen lo mínimo. Y no vale el pretexto de
que te sirve para rellenar tu currículum o adquirir experiencia profesional. En
"Los cínicos no sirven para este oficio" el célebre historiador
Ryszard Kapuściński advierte de cómo es el ejercicio de la profesión
periodística. Hay un fragmento que quiero compartir:
"Al empezar, el periodismo no da muchos
frutos. De hecho, casi todos los periodistas principiantes son gente pobre y
durante bastantes años no gozan de una situación económica muy boyante. Se trata
de una profesión con una precisa estructura feudal se sube de nivel sólo con la
edad y requiere tiempo. Podemos encontrar muchos periodistas jóvenes llenos de
frustraciones, porque trabajan mucho por
un salario muy bajo, luego pierden su empleo y a lo mejor no consiguen
encontrar otro. Todo esto forma parte de nuestra profesión. Por tanto, tened
paciencia y trabajad. Nuestros lectores, oyentes, telespectadores son personas
muy justas, que reconocen enseguida la calidad de nuestro trabajo y, con la
misma rapidez, empiezan a asociarla con nuestro nombre; saben que de ese nombre
van a recibir un buen producto. Ése es el momento en que se convierte uno en
periodista estable. No será nuestro director quien lo decida, sino nuestros
lectores. Para llegar hasta aquí, sin embargo, son necesarias cualidades de las
que he hablado al principio: sacrificio y estudio".
Acepto todo lo que dice y lo
asumo, pero eso no significa que seamos imbéciles. Y me preocupa que se pierda
el espíritu crítico de la audiencia con tantos contenidos basura y sobreproducción de información. Cada uno
tiene libertad, pero por favor no se dejen manipular y exijan una mayor
responsabilidad. Porque al final es más importante asuntos informativos -como
pudiera ser conocer la situación de los refugiados- que otros asuntos de prensa
rosa impregnada de sensacionalismo y amarillismo -como las personas con las que
se acuestan o no los famosos-.
Disculpa por el enfado, pero es algo que me indigna y está en las manos de todos cambiarlo.
Gracias por tu tiempo en leerlo.
Loida Cabeza ©
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