Nos dijeron que era imposible y nos dejamos manipular con facilidad, como meros títeres. Afirmaron que era imposible luchar contra el tiempo, intentar frenar las manecillas del reloj. Pero todo era mentira, Me he dado cuenta. Si hiciésemos caso de todo lo que dicen ni siquiera habría pisadas en la luna, pues decían que el límite está en el cielo. Sin embargo, es evidente que están ahí.
El primer paso para hacer algo posible es creer verdaderamente en ello. Hay una frase que me encanta atribuida al físico Albert Einstein: "Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad". Es cierto, nada es imposible si crees que puedes lograrlo y luchas con entrega por cumplir tus metas. Tarde o temprano llegará. Pero el primer paso para hacerlas realidad es que seas la primera persona que confía en ellas.
A lo largo de mi corta vida me he encontrado a personas que me decían que no cumpliría mis objetivos. Trataban de desanimarme. Que acatase su forma de pensar. Que no creyese en mí misma. Sin embargo, esas ignorantes no eran conscientes de que cuando algo se me mete en la cabeza -aunque sea un completo disparate- reúno hasta las fuerzas que no tengo por hacerlo realidad. No he dicho que se trate de algo fácil, al contrario, requiere de un gran esfuerzo - más psicológico que de cualquier otro tipo-. Pero es satisfactorio echar la vista atrás y ver que has logrado lo que te has propuesto.
No soy nadie para aconsejarte, pero me tomaré por un momento la libertad y confianza para hacerlo. Antes de esperan que los demás crean en ti, hazlo en tú primero. Porque la mayoría de personas que, en estos instantes, forman parte de tu vida habrán desaparecido en cuestión de tiempo.
En cada etapa que vives te vas a encontrar con gente que dirá formar parte de tus amistades y te adulará. Te dirá que siempre estará ahí, tanto en los buenos momentos como en los malos. Pero es mentira, no te tragues la farsa. Con el paso de los meses, hasta olvidarán algo tan simple como tu nombre y todo se quedará en el olvido. No
podemos escoger a nuestros familiares, pero sí a nuestros amigos. Este
hecho sirve para ilustrar una verdad fundamental en la vida: hay cosas
que podemos elegir y otras que no. Por eso, lo mejor es aceptar
aquellas que nos vienen impuestas y elegir adecuadamente lo que
deseamos que forme parte de nuestra existencia.
Pero no olvides que solamente tú serás siempre tu mejor amigo, los demás solo están en tránsito por tu vida. Y puedes cumplir todo lo que te propongas si te sacrificas.
Loida Cabeza ©
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