Estaba en un alto precipicio,
sentada esperando el momento idóneo para saltar y acabar de una vez con su
vida. El problema es que al llevar tanto tiempo en el borde ya no recordaba que
iba a saltar. Y se quedó ahí, esperando a que la idea volviese a hacer acto de
presencia.
Loida Cabeza ©
No hay comentarios:
Publicar un comentario