Memoria


I
A veces retroceder al pasado es la mejor forma de conocer el presente.

II
Cuando pienso en viajar al pasado medito en todas las consecuencias que podría haberme evitado en el presente. O quizás de las que otros podrían haberme librado.

III
Dicen que es mejor dejar el presente como está, que de todo error se aprende. Pero hay fallos de los que no pueden sacarse ninguna moraleja.

IV
Si pudiera regresar al pasado, probablemente cambiaría cuatro cosas. Tan sólo esa cantidad, el resto quedaría intacto.

                                                                                   V
En pleno boom de avances tecnológicos, no existe artilugio que te permita retroceder el tiempo.

VI
Lo que sí se puede hacer es convertir el presente en pasado. Aunque  algunos psicoanalistas y manuales de autoayuda no lo recomienden y adviertan de sus efectos secundarios.

VII
Convertir el presente en el pasado no implica revivir el pasado en el presente.

VIII

Intento recordar los días en blanco y negro, pero también aquellos capítulos que tuvieron color a pesar de que sean pocos.

IX

En realidad si pudiera regresar al pasado y evitar ciertas situaciones, todo acabaría siendo exactamente igual en mi mente.

X

Me doy cuenta de que si el presente fuera el pasado, estaría dispuesta a perder de nuevo la cordura para recuperarla en algún puente cuando llegue al borde de la desaparición.


 Loida Cabeza ©

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