Un domingo cualquiera




Nostalgia de los sábados, tardes grises llenas de sentimientos.

Con la cabeza repleta de pensamientos busco un momento de tranquilidad y sosiego.
Todas las calles están vacías, a veces se observan fantasmas que se arrastran.
Me adentro en lo más profundo de El Retiro con la cabeza repleta de pensamientos.
Quizás sea el remordimiento de las cosas que nunca te dije.
O tal vez sea que intento encontrar a la persona que alguna vez fui.
Mi única compañía son los eternos árboles que me rodean.
Me siento en medio de un laberinto lleno de magia.
La literatura es la única capaz de salvarme en estos días.
En cualquier lugar donde deposite la mirada la aprecio.
Escucho melodías en las flores de infinitos colores.
Seres fantásticos y ángeles caídos convergen en un mismo espacio.
Entonces la tristeza desaparece poco a poco como el humo de una vela.
Las musas me encuentran para darme la inspiración que nunca pedí pero perdí.
La nostalgia no emerge y me hace darme cuenta de que nada es lo que parece.
La vida es un teatro abarrotado por figurantes que nunca se quitarán las caretas.
Entiendo que el mundo no cambiará hasta que los hipócritas se extingan.
Porque siempre se repite la obra con el mismo telón de fondo.
Conozco de memoria los diálogos, lo que sucederá.
Mucho lobo con piel de cordero.
El personaje que se marcha de la misma forma que vino.
Un amor imposible que acaba en tragedia.
Palabras que uno espera pero que nunca llegan.
Parece que la existencia es una mera cámara oculta vista por los de arriba.
No hay mucha diferencia entre la ficción y la realidad.
El problema radica en que las personas van en búsqueda de la verdad.
Pero lo cierto es que les aterra conocerla y optan por vivir en la ignorancia.
Quieren pensar que el lunes será un día mejor cuando saben que puede ser peor.
En el parajes del parque de Madrid cuando menos lo espero acabo en el epílogo.
Regresaré a las cuatro paredes de mi casa y de mi mente.
A la rutina que me intenta esclavizar hasta llevarme al borde del abismo.
Y así paso los domingos.

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